La. Es "la". Opinión es un nombre abstracto con raíz latina: opinĭo. Es un nombre singular y femenino. Por eso insisto: el artículo de la palabra 'opinión' es "la".
[algo más de teoría]
jueves, 27 de diciembre de 2012
sábado, 22 de diciembre de 2012
Al inventor de la polisemia:
Que levante la mano. ¿Quién ha sido? ¿Quién se ha inventado la polisemia? ¿Has sido tú? ¿Me estás leyendo ahora mismo, verdad? Te creerás muy gracioso, pero algún día te encontraré y trataré de que vivas las atrocidades que has hecho vivir a los demás.
A ti te ha ido siempre bien. Eres la típica persona que no habla mucho para no tener que lidiar con tu invento del demonio: la polisemia. Pues vas a tener que imaginar algunas de las cosas que nos has hecho pasar al resto de los normales, para que puedas sentir una milésima parte de lo que hemos sentido.
Imagina que tu padre trabaja en la ventanilla de una caja de ahorros y que no aguanta su trabajo. Imagina que se lo quieres contar a un amigo y le dices: "mi padre está en el banco, y por eso está muy triste". En ese momento, para tu amigo, tu padre no es un banquero, sino un mendigo. Un mendigo que duerme en los bancos de la calle, o que come de lo que le dan en los bancos de alimentos. No puede ser.
Imagina que estás en la playa. Que estás en la orilla viendo el mar agitado. Imagina que ves al amor de tu vida, y en un acto de valentía tratas de bañarte sin que te importe el color de la bandera que ondea, ni la temperatura del agua. Imagina que justo en ese momento, esa persona a la que adoras y admiras, te dice "hola". Imagina que te giras a corresponder el saludo como persona educada que eres. Imagina que justo en ese momento, una gran masa de agua movida por una gran masa de aire, una ola, te golpea, te tira y acaba con todo el futuro que habías imaginado con esa persona que, en vez de saludarte, trataba de advertirte.
Imagina que es tu cumpleaños, que hablas con alguien a quien llevas tiempo sin ver. Imagina que esa persona te dice que tiene un regalo para ti, que te dice: "te he comprado un reloj de marca". Imagina lo mucho que agradeces ese detalle por el esfuerzo económico que ha debido suponer un gasto como ese. Imagina que tiras todos los relojes que tienes porque piensas que vas a recibir algo así:
Imagina ahora que llega a tus manos ese regalo, envuelto a la perfección. Imagina que lo abres, sin dar una oportunidad a la sorpresa y descubres otra cosa, un reloj de Marca:
Pero tú sigue así, inventado conceptos lingüísticos para que nos fastidiemos los demás. Te parecerá bonito. Te parecerá atún.
martes, 11 de diciembre de 2012
domingo, 9 de diciembre de 2012
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