miércoles, 23 de diciembre de 2015

Historia de un despegue.

Se despidieron en el aeropuerto con un abrazo. 
Entendieron que lo que tenían 
era más grande de lo que pensaban 
al despegarse de ese abrazo. 
Despegarse. Se despegaron. 

Ella, cuando vio la cuidad 
pequeñita y a lo lejos, 
despegó. 

Él, cuando llegó a su casa, 
se sintió pequeñito y lejos; 
y quiso despegar. 

Así que probó a poner 
en posición vertical 
el respaldo de su asiento, 
a subir la bandeja, 
y a abrocharse el cinturón; 
pero el teléfono... no. 
No apagó el teléfono. 

Porque aquella
era la primera vez
que él sentía 
miedo a volar
-sin haber despegado
y queriendo tomar tierra-.
                                                                                                                                               

miércoles, 9 de diciembre de 2015

Amor de patio de colegio.

Yo siempre estaba 
jugando con mis juguetes 
cuando tú siempre estabas 
haciendo gimnasia rítmica. 

Cuando yo te lanzaba aviones de papel, 
tú perdías comba. 

Cuando yo te daba la chapa, 
tú estabas a tu bola. 

Cuando yo te la pasaba,
tú pasabas. 

Y así estuvimos siempre
cada uno con lo nuestro. 
Yo con el yoyó
y tú con el tutú.