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jueves, 19 de septiembre de 2013
domingo, 7 de julio de 2013
viernes, 3 de mayo de 2013
Relato de un recuerdo.
Eran las seis y media de la tarde, y coincidimos en el mismo vagón del metro. No nos conocíamos y yo estaba seguro de ello, pero él me miraba como si me conociese desde hacía tiempo. Me estaba estudiando y, cuando pude darme cuenta de ello, no sabía cuánto tiempo llevaba haciéndolo.
Estaba sentado en frente de mí, sentado de una manera que no parecía natural por lo perfecta que era. Su espalda era un ejemplo claro de hasta dónde había llegado a erguirse la especie humana. Sus vértebras perdían protagonismo individual porque su columna vertebral era una unidad perfecta.
Estaba agarrado a una de las barandillas del vagón que hacen también de reposabrazos, la agarraba como si su vida dependiese de ello. Lo hacía con fuerza pero también con una precisión absoluta, para procurar no tener que llegar al mínimo contacto físico con ninguno de los viajeros que coincidimos a esa hora.
Alguien subió al vagón con un instrumento y comenzó a tocar una música que ponía la banda sonora perfecta para aquel instante. Nadie más que él y yo le prestábamos atención; el metro ya está acostumbrado a ignorar la música, y esto que sonaba no era desagradable.
Entonces saqué mi libro. Miró el título y le fue imposible no expresar con su mirada que ya lo había leído; trató de analizar por qué parte de la lectura iba basándose en las palabras que yo le dejaba ver.
Parecía no cuadrarle lo que yo leía con el tipo de persona que él pensaba yo era, como si no encontrase adecuado ese libro para el perfil de mí que estaba construyendo.
Llegó mi parada y tuve que bajarme, me siguió con la mirada como a todo lo que sucedía en ese momento, no se perdía nada.
Lo miré ya desde el andén y volvió a mirar el título del libro, le seguía generando un conflicto. Aunque un conflicto interesante, porque tenía la misma cara de satisfacción insatisfecha y pasiva que mantuvo desde que me senté delante de él.
Escrito en la Escuela de Teatro Chamé-Gené, como ejercicio literario para contar cómo conocí a mi clown: Plusco Perfecto.
Estaba sentado en frente de mí, sentado de una manera que no parecía natural por lo perfecta que era. Su espalda era un ejemplo claro de hasta dónde había llegado a erguirse la especie humana. Sus vértebras perdían protagonismo individual porque su columna vertebral era una unidad perfecta.
Estaba agarrado a una de las barandillas del vagón que hacen también de reposabrazos, la agarraba como si su vida dependiese de ello. Lo hacía con fuerza pero también con una precisión absoluta, para procurar no tener que llegar al mínimo contacto físico con ninguno de los viajeros que coincidimos a esa hora.
Alguien subió al vagón con un instrumento y comenzó a tocar una música que ponía la banda sonora perfecta para aquel instante. Nadie más que él y yo le prestábamos atención; el metro ya está acostumbrado a ignorar la música, y esto que sonaba no era desagradable.
Entonces saqué mi libro. Miró el título y le fue imposible no expresar con su mirada que ya lo había leído; trató de analizar por qué parte de la lectura iba basándose en las palabras que yo le dejaba ver.
Parecía no cuadrarle lo que yo leía con el tipo de persona que él pensaba yo era, como si no encontrase adecuado ese libro para el perfil de mí que estaba construyendo.
Llegó mi parada y tuve que bajarme, me siguió con la mirada como a todo lo que sucedía en ese momento, no se perdía nada.
Lo miré ya desde el andén y volvió a mirar el título del libro, le seguía generando un conflicto. Aunque un conflicto interesante, porque tenía la misma cara de satisfacción insatisfecha y pasiva que mantuvo desde que me senté delante de él.
Escrito en la Escuela de Teatro Chamé-Gené, como ejercicio literario para contar cómo conocí a mi clown: Plusco Perfecto.
martes, 19 de marzo de 2013
Poesía escrita por alguien con poca memoria en un papel muy estrecho.
Me gusta Miguel de Unam-
uno que llega pronto, se sor-
prende la cerilla para que-
mar salada, llena de tibu-
rones con Cocacola para to-
dos días al año siempre ni-
eva y Adán, desde el ori-
gen recesivo y gen domin-
ante dicha oferta, no pen-
só, caballo", dijo la ama-
zona nudista de la pla-
ya se lo había dicho to-
do, do, re, do… así em-
pieza de lego muy gran-
de Unamuno.
miércoles, 13 de marzo de 2013
viernes, 15 de febrero de 2013
martes, 1 de enero de 2013
VOLAR
La historia de un hombre llamado Hombre.
Alicante, 31/12/2012
Cámara: iPhone 4
Edición: iMovie for Mac
Música: "Straumnes", Sigur Rós
Voz y texto: Juan Paños
[texto narrado]
Alicante, 31/12/2012
Cámara: iPhone 4
Edición: iMovie for Mac
Música: "Straumnes", Sigur Rós
Voz y texto: Juan Paños
[texto narrado]
jueves, 27 de diciembre de 2012
Artículo de opinión:
La. Es "la". Opinión es un nombre abstracto con raíz latina: opinĭo. Es un nombre singular y femenino. Por eso insisto: el artículo de la palabra 'opinión' es "la".
[algo más de teoría]
[algo más de teoría]
sábado, 22 de diciembre de 2012
Al inventor de la polisemia:
Que levante la mano. ¿Quién ha sido? ¿Quién se ha inventado la polisemia? ¿Has sido tú? ¿Me estás leyendo ahora mismo, verdad? Te creerás muy gracioso, pero algún día te encontraré y trataré de que vivas las atrocidades que has hecho vivir a los demás.
A ti te ha ido siempre bien. Eres la típica persona que no habla mucho para no tener que lidiar con tu invento del demonio: la polisemia. Pues vas a tener que imaginar algunas de las cosas que nos has hecho pasar al resto de los normales, para que puedas sentir una milésima parte de lo que hemos sentido.
Imagina que tu padre trabaja en la ventanilla de una caja de ahorros y que no aguanta su trabajo. Imagina que se lo quieres contar a un amigo y le dices: "mi padre está en el banco, y por eso está muy triste". En ese momento, para tu amigo, tu padre no es un banquero, sino un mendigo. Un mendigo que duerme en los bancos de la calle, o que come de lo que le dan en los bancos de alimentos. No puede ser.
Imagina que estás en la playa. Que estás en la orilla viendo el mar agitado. Imagina que ves al amor de tu vida, y en un acto de valentía tratas de bañarte sin que te importe el color de la bandera que ondea, ni la temperatura del agua. Imagina que justo en ese momento, esa persona a la que adoras y admiras, te dice "hola". Imagina que te giras a corresponder el saludo como persona educada que eres. Imagina que justo en ese momento, una gran masa de agua movida por una gran masa de aire, una ola, te golpea, te tira y acaba con todo el futuro que habías imaginado con esa persona que, en vez de saludarte, trataba de advertirte.
Imagina que es tu cumpleaños, que hablas con alguien a quien llevas tiempo sin ver. Imagina que esa persona te dice que tiene un regalo para ti, que te dice: "te he comprado un reloj de marca". Imagina lo mucho que agradeces ese detalle por el esfuerzo económico que ha debido suponer un gasto como ese. Imagina que tiras todos los relojes que tienes porque piensas que vas a recibir algo así:
Imagina ahora que llega a tus manos ese regalo, envuelto a la perfección. Imagina que lo abres, sin dar una oportunidad a la sorpresa y descubres otra cosa, un reloj de Marca:
Pero tú sigue así, inventado conceptos lingüísticos para que nos fastidiemos los demás. Te parecerá bonito. Te parecerá atún.
martes, 11 de diciembre de 2012
domingo, 9 de diciembre de 2012
jueves, 22 de noviembre de 2012
Talento Comunicativo UCM 2012: mi crónica bélica.
Hoy, 22 de noviembre de 2012, he escuchado a gente a la que se le da muy bien hacer lo mismo que hacen los teléfonos cuando uno llama y nadie contesta: comunicar. Afortunadamente, he salido vivo.
Ha tenido lugar la segunda edición de ‘Talento Comunicativo’ en la Universidad Complutense de Madrid, así que la Facultad de Ciencias de la Información se ha convertido en un campo de batalla.
La guerra ha comenzado a las 9 de la mañana con el ataque periodístico de las tropas de vanguardia, con una nueva estrategia bélica conocida como “Conferencia”. Estas primeras tropas han sido capitaneadas por Ignacio Escolar, director de eldiario.es y fundador del periódico Público, quien ha sorprendido a la audiencia ametrallándola con una munición cargada de ganas y de inspiración. No contento con ello, ha lanzado unas granadas al patio de butacas compuestas por una nueva mezcla más peligrosa que la pólvora: el optimismo y la practicidad en tiempos de crisis.
Sin tiempo para la actuación de los servicios médicos y con el público todavía herido en sus asientos, llega al campo de batalla la infantería, formada por científicos armados de periodistas.
La sala se ha convertido en un campo de tiro. Tras los primeros ataques de los ponentes, se ha llevado a cabo un método de lucha llamado “Responder”. Preguntas y respuestas con una carga muy fuerte de interés han sobrevolado nuestras cabezas. La batalla ha tenido como claro vencedor a los miembros de la comunidad científica comunicativa, que no ha provocado muertes pero ha causado rasguños y heridas por la explosión de la mezcla perfecta de ciencia y comunicación, poco común y más fácil de lo que parece.
Suenan cornetas y aparece la caballería, formada por directores de comunicación. Su ataque ha sido sencillo, han querido sembrar el caos en la sala con un método clásico: “el debate”.
Con la audiencia recuperándose en las butacas, el atacante aprovecha para poner medallas a los méritos bélicos de sus soldados del ejército comunicador. Suben a escena a recoger las medallas Concha Velasco y su medalla del Talento Comunicativo en Comunicación Audiovisual, Arsenio Escolar, que también se lleva una medalla por el Talento Comunicativo de la comunicación en Periodismo; y Pablo Alzugaray, por su comunicación en Publicidad. Son personas que han llevado a cabo métodos muy agresivos, gente que comunica a discreción, que tiene almacenes repletos de municiones de talento.
Ha habido una tregua para comer, pero, cuando nadie se lo esperaba, han entrado en las trincheras Felipe San Juan y Mikel Grande. De una forma directa, armados con un Power Point, han dejado al público afectado de nuevo, habiendo usado un ataque doble: la creatividad de la agencia publicitaria y la voluntad del anunciante.
Cuando aparecían banderas blancas en la sala, entra el ejército aéreo, conocido como “el ejército publicitario”. Rugen los motores de sus aviones en forma de comentarios. El público hace preguntas que lanzan y chocan con la chapa de sus aeronaves. Y, finalmente, los aviadores publicitarios envían al patio de butacas una bomba nuclear llamada “Mesa redonda”, cuya energía no proviene de una reacción nuclear, sino del ritmo frenético de preguntas y respuestas.
Tras la explosión nuclear, como es evidente, acabó la segunda edición de Talento Comunicativo porque nadie podía continuar: las reservas de talento habían sido esparcidas por el campo de batalla.
Será por mi peculiar descendencia de las cucarachas, pero he podido sobrevivir al ataque nuclear, y a todos los recibidos en esta jornada. Y aseguro que me encantaría que hubiese más guerras como ésta, porque la Comunicación es un arma cargada de talento. Porque hoy casi muero. Casi muero de ganas, de admiración a gente tan ejemplar, y de optimismo hacia este futuro del que tan responsable me siento...
sábado, 10 de noviembre de 2012
miércoles, 31 de octubre de 2012
Los Premios Eficacia 2012: mi crónica eficaz.
30 de octubre de 2012. La capital y referente de la comunicación en general y la Publicidad en particular, Nueva York, se paraliza por el agua que ha escupido un ciclón tropical que se llama como el helado del McDonalds y la cerveza con limón de Cruzcampo: Sandy.
Mientras tanto, y al otro lado del charco (nunca mejor dicho), los mayores referentes de la industria publicitaria en España están citados para la entrega de premios a la eficacia en la comunicación comercial, los Premios Eficacia 2012, así que Madrid comienza a ser por un ratito esa capital y ese referente publicitario.
Se abren las puertas del Palacio de Congresos. Acreditaciones, prensa, cola para el ropero, cola para el baño, cola para hacer cola; y gente, mucha gente que deambula por el espacio.
Publicitarios y publicitarias cada uno de su padre y de su madre: gafapastas, altos ejecutivos, bajos ejecutivos, alternativos, perroflautas, becarios, estudiantes, y los típicos acompañantes o parejas que no saben muy bien qué hacen ahí, pero van por amor o interés.
Pasamos al auditorio. Telón abierto y muchas butacas por llenar, no estamos todos. Sobre el escenario, una DJ pone música americana de los 60 y 80, haciendo así compañía a los bronces, platas y oros en escena, que son los verdaderos protagonistas.
En el patio de butacas, la misma gente de antes, pero esta vez está sentándose. Un cordón azul separa la zona VIP en las primeras filas de la zona LIP (less important people).
Llegan los que tardan y se llena el teatro. Unas dos mil personas completan el aforo y comienza la gala. Presentadores, jurados, premios, patrocinadores y premiados; todos bien mezclados hacen de la gala un batido, que debo reconocer que yo, desde mi butaca, me bebo y no dejo ni una gota.
El batido sabe a futuro, a ideas y, por qué no decirlo, a crisis. Una crisis que agudiza el ingenio, que te hace valiente, y que lo hace todo más bonito por ser más difícil.
Se aplauden y premian campañas, personas, trayectorias, promesas, conciencias y marcas, y así se van los premios del escenario para que comience a brillar la sala.
Termina la gala y nos ofrecen un cocktail, comida y bebida rodeado de gente que brilla. Hablar con esa gente, y entender por qué una de sus manos está ocupada sosteniendo un premio. Hablar y que te hablen, que hablen de su rutina tan especial, de no tener horario, de cenar pizza en la oficina por acabar en hora, de beber café, y de beber cosas que no son café.
Se va despejando el salón y comienzan a salir las bandejas con los dulces mientras el público toma carrerilla para llegar a la barra libre.
Es tarde y llega la hora de volver. Con la fábrica de ideas funcionando, la glándula que segrega las ganas al ciento diez por cien de su capacidad, y con los brazos ocupados sosteniendo revistas y lecturas que vuelven a hablar de eso que hasta aquella tarde no tenías como tuyo, pero que ahora ya forma parte de ti. Eso a lo que quieres pertenecer. Eso que la gente llama Publicidad. Eso.
jueves, 6 de septiembre de 2012
Cumpleaños.
Grabar a gente que enciende velas, grabar a gente que sopla velas, versionar el "Cumpleaños feliz" al piano, grabar versión, montar vídeo y audio grabados, subirlo al blog y esperar a que lo veas.
Madrid, 06/09/2012
Cámara: iPhone 4
Edición: iMovie for Mac
Música: "Cumpleaños feliz", versión de Juan Paños
Cámara: iPhone 4
Edición: iMovie for Mac
Música: "Cumpleaños feliz", versión de Juan Paños
sábado, 1 de septiembre de 2012
jueves, 26 de abril de 2012
jueves, 25 de agosto de 2011
Tarde. (...) Noche.
Puesta de sol para impacientes.
Faro de Laxe (Galicia), 24/08/2011
Cámara: iPhone 4
Edición: iMovie for Mac
Música: "Hoppípolla", Sigur Rós
miércoles, 24 de agosto de 2011
Puesta de sol, faro, y dedo.
Laxe (La Coruña), 24/8/2011
Tomada con: iPhone 4
Editada con: Pudding Camera for iPhone 4
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