jueves, 26 de abril de 2012

Dudar.


Madrid, 26/4/2012
Realizado con: Pilot, Tinta china y Acuarela.
                                                                                                                                               

jueves, 25 de agosto de 2011

Tarde. (...) Noche.


Puesta de sol para impacientes.
Faro de Laxe (Galicia), 24/08/2011
Cámara: iPhone 4
Edición: iMovie for Mac
Música: "Hoppípolla", Sigur Rós

                                                                                                                                               

miércoles, 24 de agosto de 2011

Puesta de sol, faro, y dedo.

El corazón no se puede controlar. El dedo corazón tampoco.
Laxe (La Coruña), 24/8/2011
Tomada con: iPhone 4
Editada con: Pudding Camera for iPhone 4
                                                                                                                                      

miércoles, 6 de julio de 2011

Amor iluminado.

Ponte Vecchio, Firenze (Florencia), 3/7/2011
Tomada con: iPhone 4
Editada con: Photoshop for iPhone
                                                                                                                                               

lunes, 20 de junio de 2011

From grandson to grandlemon

Conversación un poco ácida de nieto a abuelo...
Madrid, 20/6/2011
Tomada con: iPhone 4
Editada con: Photoshop for iPhone, Instagram
                                                                                                                                           

sábado, 14 de mayo de 2011

¿Crisis? ¡Manda colchones!

Madrid, abril de 2011. En un impulso por el aprendizaje, dejo de estudiar y enciendo el televisor, veo el telediario. Usan el término de “crisis económica mundial”, o “crisis económica global”. A mí me da qué pensar...

Imaginemos que existe X dinero en todo el mundo; mal repartido, pero X dinero. Si habláramos de crisis nacional, podemos explicarla diciendo que el mercado globalizado y los intercambios económicos entre, por ejemplo, Inglaterra y España, han hecho que el dinero que antes era español, ahora sea inglés; el típico caso de “dinero Gibraltar” (término económico referido a cosas que antes eran españolas y ahora inglesas). Si la crisis fuese así, Inglaterra se encontraría perfectamente, y España no: una crisis nacional.

Al hablar de crisis mundial, hablamos de que ningún país se encuentra bien, por lo queexisten dos opciones: o que La Tierra ha iniciado comercio extraterrestre, y nuestro dinero lo tienen los marcianos; o que hay dinero que desaparece.
Tras un mes de investigación, he encontrado por qué el dinero desaparece: colchones. De toda la vida, ha existido el topicazo rural de “no me fío de los bancos, y guardo mis ahorros en los colchones”.
A primeros de mayo de 2011 fui a un pueblo de 190 habitantes, El Hito (Cuenca). En las calles se conocía el método anticapitalista, y más de un vecino aseguró tener millones y millones acumulados en el colchón. Otro vecino, con vistas al futuro, tenía guardados varios pares de calzoncillos de esparto. “La moda es cíclica, guardo calzoncillos de esparto en el colchón para venderlos cuando se pongan de moda de nuevo”, aseguraba Santi, propietario de una tienda de ultramarinos.
Hasta este punto, lo único demostrable es cómo el mito es famoso en El Hito, pero seguimos sin saber cómo desaparece.

Durante mi estancia en El Hito, un vecino, Hermenegildo (“Herme” para los colegas), falleció. Dejó por lo tanto según mis cálculos 189 habitantes en total. Unos días más tarde de la marcha de Herme, su mujer, Cándida, me explicó cómo, tras quedarse viuda, envió al estercolero el colchón sobre el que Hermenegildo dormía. Más tarde descubrí que era también el colchón en el cual, sin que ella lo supiera, escondía todos sus ahorros, y un calzoncillo de esparto que Santi le dejó para forrarse en el futuro.

Fui al estercolero de El Hito al día siguiente, encontré un colchón lleno de dinero, no había ningún calzoncillo, pero sí una nota que decía: “Herme, entregaré el importe del valioso calzoncillo a Cándida cuando lo venda, como habíamos quedado. Fdo.: Santi”.

Si todo hubiese seguido su curso natural, la semana siguiente el colchón habría sido destruido para reciclarlo. Y con él, se quemarían dos millones de pesetas.

En vista de los resultados del estudio anterior, me queda claro que no podemos tirar más colchones sin comprobarlos antes, y que los calzoncillos de esparto son algo más cómodos de lo que parecen.
                                                                                                                                               

viernes, 8 de abril de 2011

Bye, bye, capitalism. Welcome, caffeine...

Pedrezuela (Madrid), 8/4/2011
Tomada (diseñada) con: iPhone 4
Editada con: Doodle, Photoshop, Phoster for iPhone
                                                                                                                                           

lunes, 28 de febrero de 2011

Tengo sed. Por culpa de Gadafi.



Tengo sed. Que sirva de precedente. Podría ir a la cocina y servirme un vaso de agua fresquita, o beber directamente del grifo del lavabo; pero me da pereza y prefiero escribir lo que siento el cómo empezó todo...
He de avisarte, querido lector, de que el hecho de hablar de sed y agua puede producir en ti la misma sensación, que sirva de precedente esto también.

Si hay algún culpable de que yo tenga sed, es Gadafi, el líder de Libia que la está liando parda últimamente (como resumen propio de la LOGSE). Todo empieza esta tarde, estaba hablando con la casa de mis tíos, y quería hablar con mi primo pequeño. "Espera un momento, Juan" -ha dicho. Acto seguido, se ha oído cómo el teléfono se posaba sobre una encimera (probablemente encima de ella, deduzco según la palabra). Entonces he podido escuchar un grifo abierto, y a alguien bebiendo con intensidad. "Ya está, -pausa incómoda- estaba bebiendo agua." En este momento, a mí me entra sed. Suele pasar cuando alguien bebe agua y tú no tienes...

Mi primo me explicó de la forma más racional posible para un niño la causa de su sed, que relato a continuación.

Al salir de clase, él siempre va a una tienda de chuches cerca de su casa. Siempre, Doña Rosario, la propietaria, saluda de forma seca mirándolo mal. Suele sospechar de los niños pequeños. "Los carga el demonio", siempre dice. Mi primo dice siempre: "Un combo, Doña Rosario, porfa." (Mi primo no sabe que Doña Rosario odia las palabras apocopadas como finde o porfa...)(Mi primo tampoco sabe que Doña Rosario odia que llame "combo" a la bolsa de chuches combinadas).
Hoy se ha roto la rutina. Doña Rosario, muy orgullosa, ha contestado: "No. Hoy no tengo chuches, no me han llegado". Entonces mi primo ha optado por unas patatas fritas, saladas, claro. Las patatas han sido las causantes de la sed de mi primo, y, por el consiguiente de mi sed.
Pero las patatas no son el culpable, el culpable fue Gadafi.

Cuando mi primo ha colgado, inmediatamente he ido a la tienda de chuches de Doña Rosario, para hacer una investigación. Todo esto, sin haber bebido agua. He pedido un "combo", y he dicho "porfa". Ésto no es investigación, sino orgullo propio. No le quedaban. Me ha explicado que no le quedan porque Don Ramón (o Ramón a secas), el transportista que trae las chuches desde Valencia, no ha cumplido su horario, y no ha entregado los "combos" a tiempo.

Como comprenderéis, he ido a Valencia a hablar con Ramón; sin beber nada de nada, claro. Ramón me ha explicado que no ha podido entregar las chuches a tiempo por su camión. Ramón siempre ha apurado en el trayecto. Sus viajes Valencia-Madrid, duraban tres horas y veinte minutos, su velocidad era constante: 120km/h. Hoy, Ramón se ha dado cuenta de que las señales habían cambiado, ahora debía ir a 110km/h, lo que ha retrasado su entrega y ha llegado a la tienda de Doña Rosario cuando ya estaba cerrada.

Sí. Hoy he leído el periódico, y en él ponía que la velocidad en autopistas ha disminuido a 110km/h. La razón: ahorrar petróleo. No ha hecho falta ir a Libia para seguir la investigación; pero yo he seguido sin beber ni una gota de agua. El precio del petróleo ha subido por la inestabilidad política en Libia. Entre nosotros, porque Gadafi la está liando parda, vamos.

PD: En el tiempo en que se cargaba el post, he bebido agua. Por fin.
                                                                                                                                               

jueves, 27 de enero de 2011

Twitteros: mentirosos compulsivos.



Ya lo dice el refrán: "Se pilla antes a un usuario de twitter, que a un cojo". Y es totalmente cierto. La red social nace en 2006, con la idea de que los usuarios registrados actualicen su perfil escribiendo de forma obsesiva lo que están haciendo justo en ese momento. Este sistema tiene un fallo: la "mentirosidad" que lleva intrínseca.

En el momento en el que un usuario "tuitea" lo que está haciendo en ese espacio de tiempo, miente. La mayor parte de los usuarios usan el gerundio, así como: "Comiendo con mis padres en su casa, mi madre ha hecho mi comida favorita, me recuerda a la infancia, llevaba muchísimo tiempo deseando comer " (Sí, se queda corto, pero sólo solo tienes 140 caracteres). Estrictamente hablando, eso es mentira. Lo que estás haciendo no es comer con tus padres, sino actualizar tu twitter. Con lo que un usuario que no miente, escribiría algo así como: "Actualizando el twitter." No miente, pero el propio hecho de no mentir, sería la causa de sus pocos followers.

La tonteoría defiende que la CIA es el organismo que creó twitter para así captar a todos los mentirosos compulsivos: los usuarios activos de twitter. Una vez conseguidos los datos de todos esos mentirosos compulsivos, los colocarán en puestos laborales en los que se requiera mentir, como políticos, banqueros, polis buenos, mafiosos, magos, periodistas parciales, vendedores de cosas absurdas, o mentirosos aficionados: amateurs. De este modo colocan a gente que miente en puestos que lo requieren: una medida contra la crisis. Poco ético, pero efectivo. El tweet justifica los medios.

Para terminar, diré que en este momento estoy escribiendo un post. Con la verdad por delante.
                                                                                                                                               

jueves, 20 de enero de 2011

Ley Antifritanga.



Madrid, 20/1/2020

La población está dividida. El caos reina en las calles y éstas huelen a... fritanga. ¿Por qué? La reforma de la ley anti fritanga se hizo efectiva el pasado 2 de enero.
Por un lado, están aquellos que respiran hondo y son felices porque su ropa no huele a aceite de freidora. Por otro, aquellos reaccionarios que quieren inundarse de ese olor fuerte y disfrutar de las comidas tan sanas que se bañan y se doran en la grasa acumulada durante décadas.

Al segundo colectivo le está prohibido cocinar o comer cosas fritas en lugares públicos cerrados, por lo que debe hacerlo en la calle. Los bares intentan facilitar su estancia echando a la calle los nuevos calefactores de energía ortográfica (funcionan cuando dices enunciados o locuciones como "Sin encambio", "Contra más...", "Ya me le sé"...), pues el petróleo vio su fin a mediados de 2012, se lo bebió Massiel...

Centrémonos en el caso de Benito: "Pensaba que me habían despedido sin razón aparente, pero mis compañeros me lo han aclarado: me han despedido por mi fuerte olor corporal. Desde que la freidora salió a la calle ya nada es lo mismo". Como el suyo, hay otros muchos casos. Ahora en la puerta ya no se fijan en la ropa que llevas, sino en la colonia.

Hoy han salido a las calles para manifestarse contra la ley antifritanga los fabricantes de servilletas de papel de los bares (esas que cuando las toca una gota de aceite se vuelven transparentes, pero mantiene el texto de "Gracias por su visita"). Se han manifestado justo antes de la manifestación de los fabricantes de freidoras (19h), y después de la manifestación que han promovido a favor de la fritanga Falete y María del Monte (17h).

La ministra de Sanidad, Leire Pajín, está contenta y está preparando la ley anti sobaco para el 2030, cuando está previsto que haya acabado con la vida de los fritangueros por pulmonías al estar en la calle, como hizo en 2013 con los fumadores.

Como veis, amigos y compañeros, todo sigue igual. No os preocupéis, que llegaréis a verlo...
                                                                                                                                               

jueves, 13 de enero de 2011

StarMac.



Que nadie lo diga no significa que nadie lo sepa. Por eso rompo mi silencio. Este post es un antes y un después en el mundo informaticocafeínico (informática + café), probablemente me juego en él la integridad del blog o la de mi vida propia, ahora entiendo cómo se siente Julian Assange.

He estado estudiando las cafeterías Starbucks, esa marca elitista y con calidad, de ambiente neoyorquino y relajado, con una buena política social ("Un capuccino". "¿Cómo te llamas?"), una de esas marcas que son caras porque son elegantes.

Mi estudio ha llegado a la conclusión de que hay un fenómeno que arrasa: un cliente potencial, situado en las grandes cristaleras mirando a las personas que hay fuera: esas personas que no entrarán en ese tipo de cafeterías.

Efectivamente, hablamos del Homo Apple. Ese ser que lleva un MacBook y lo luce con su manzanita incandescente encendida en su cubierta. El Homo Apple, frecuenta estos sitios de ambiente relajado para no hacer nada más que mostrar su flamante ordenador, mostrando en pantalla un software muy complicado que solo él conoce o el uso elegante de las redes sociales. El Homo Apple tiene Twitter, pero no Tuenti.

¿Y por qué expongo los resultados de mi investigación? He de enviar un mensaje de alerta. Cuidado, señores lectores, a ustedes y a los dueños de Starbucks. Apple ha lanzado el nuevo MacBook Air, en el que destaca su ligereza y portabilidad. Desde ahora, el Starbucks se convertirá en un auténtico cibercafé de Apple. Existen planes con los que se betará la entrada a los usuarios de Windows o, los que son considerados peores, de Linux.

Cuidado, puede tener un Homo Apple muy cerca de usted. Puede, incluso, que lea un blog escrito por uno de ellos.